Las editoriales cooperativas se organizan y ganan terreno en la 50ª Feria del Libro
Son 17 los sellos que se presentan de manera conjunta bajo el paraguas de la Comisión de Editoriales Cooperativas de la Cámara Argentina del Libro.

En la edición número 50 de la Feria Internacional del Libro de Buenos Aires, que se desarrolla en La Rural hasta el 11 de mayo, un conjunto de proyectos editoriales, algunos de ellos con mucha historia, vuelve a demostrar que otra forma de producir y circular libros es posible.
Editoriales cooperativas visibilizan su trabajo a través de stands compartidos, un mapa GPS conjunto y acciones coordinadas. Un flyer distribuido en la Feria reúne a 17 empresas que trabajan bajo esa modalidad.

7 Sellos Editorial Cooperativa, El Zócalo Cooperativa, Editorial La Mariposa y la Iguana, Cooperativa de Trabajo Editora Patria Grande, Acercándonos Ediciones, Chirimbote, Ediciones de la Terraza, Espíritu Guerrero Editor, Hotel de las Ideas, La Coop, La Libre de 7 Sellos, La Minga Editorial Cooperativa, Madreselva, Editorial Muchas Nueces, Serial Editorial, Tinta Limón Ediciones y Typeo se presentan de manera conjunta, bajo el paraguas de la Comisión de Editoriales Cooperativas de la Cámara Argentina del Libro.
“Profesamos la actividad editorial concebida como canal de las distintas expresiones de nuestros pueblos hoy, con el énfasis centrado en la cultura popular de nuestro país y América latina tanto en sus variantes clásicas, contemporáneas, populares y universales, en forma de libro”, se presenta Editora Patria Grande.
Un conjunto de proyectos editoriales, algunos de ellos con mucha historia, vuelve a demostrar que otra forma de producir y circular libros es posible
“Las editoriales cooperativas estamos en la 50ª Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. Para que nos encuentres, creamos este mapa GPS que podés retirar en nuestros stands. Además, te regalamos un cupón con descuentos y beneficios… ¡Vení a buscar el tuyo!”, publicaron de forma coordinada perfiles como @tintalimonediciones y @cooplaminga en Instagram.

Historia de una unión que crece
La articulación actual es fruto de un proceso que se viene gestando desde hace años. En septiembre de 2020, varias editoriales cooperativas y autogestionadas impulsaron la creación de la Comisión de Editoriales Cooperativas dentro de la Cámara Argentina del Libro.
El objetivo fue visibilizar sus problemáticas específicas tales como los altos costos de distribución, la dificultad para acceder a stands individuales y la necesidad de mayor incidencia sectorial. buscaron fortalecer lazos en un ámbito históricamente dominado por editoriales más grandes.
Desde entonces, las editoriales coordinaron participaciones y pusieron en marcha acciones de visibilización como el mapa GPS de esta edición de la Feria. Lo que comenzó como una estrategia para hacer frente a la concentración del mercado se transformó en una red de colaboración que potencia catálogos, reduce costos y construye comunidad.

La fuerza del trabajo colectivo
“Una cooperativa. Muchas editoriales”, resume el lema de La Coop, uno de los ejemplos más claros de este modelo. Al unir fuerzas, las editoriales logran lo que individualmente sería mucho más difícil: negociar mejores condiciones, compartir saberes, ampliar la llegada a lectores y sostener una producción cultural con mayor independencia.
En un marco de caída de las ventas y aumento de costos, esta unión no solo permite estar presentes en la Feria, sino hacerlo con mayor impacto.

Se construyó una red de colaboración que potencia catálogos, reduce costos y construye comunidad.
Uno de los puntos de mayor concentración es el Stand 429 del Pabellón Azul, impulsado por Madreselva. Allí conviven 15 editoriales con catálogos enfocados en feminismos, derechos humanos, memoria, ecología y literatura comprometida.
La Minga presenta novedades sobre Memoria, Verdad y Justicia; Tinta Limón (Stand 1916) apuesta a textos exigentes; y el resto, incluyendo Patria Grande, completa una oferta diversa pero con un hilo común: el trabajo horizontal y autogestivo.

La coincidencia de la 50ª Feria con los 50 años del golpe de Estado marca además la programación: varias de estas cooperativas incorporan ejes de memoria y derechos humanos, convirtiendo los stands en espacios de reflexión además de comercialización.
Quien recorre la Rural con el mapa GPS en mano encuentra catálogos diversos pero con un hilo común: el trabajo colectivo, la autogestión y la defensa de una cultura no subordinada únicamente a la lógica de mercado. Como sintetiza el flyer, se trata de libros “nacidos desde el trabajo colectivo, el compromiso con la cultura y una forma distinta de entender la edición”.
La invitación está abierta: pasar por los stands, retirar el mapa, aprovechar los descuentos del Cheque Coop (válido hasta julio) y conocer de cerca cómo se construye bibliodiversidad desde abajo.
Las fotos fueron tomadas de las redes de Madreselva, Tinta Limón y Typeo.
