Los caminos fragmentarios de Pedro Páramo: a 40 años de la muerte de Juan Rulfo

«Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera». Así abre la célebre novela de Juan Rulfo, una historia sobre los muertos, una historia sin tiempo y lugar, que por su ambigüedad y su ambiente sórdido y oscuro sigue ofreciendo un atractivo particular a la vez de un desafío para cualquier lector que se sumerja en sus páginas.

Según el investigador José Carlos González Boixo, editor de la edición de “Pedro Páramo” para el sello Cátedra, la novela del autor mexicano, de cuya muerte se cumplieron 40 años este 7 de enero, no se divide en capítulos sino en fragmentos, los cuales en total son 69, en los que las historias se entrelazan con constantes saltos cronológicos.

«Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo. Mi madre me lo dijo. Y yo le prometí que vendría a verlo en cuanto ella muriera.»

En un estudio citado recientemente por el diario El Sol de México, Boixo advierte que estos «fragmentos» de la obra publicada originalmente en 1955, se dividen en dos grandes niveles que el lector intuye conforme avanza la novela dividida en también en dos partes: A. Fragmentos del diálogo entre “Juan Preciado” y sus interlocutores y B. Fragmentos de la historia de “Pedro Páramo”.

Boixo indica que el nivel A, aunque lineal en principio, permite a “Juan Preciado” y al lector obtener información de “Pedro Páramo” y su tiempo a través de diálogos y monólogos, pero no de forma cronológica. El nivel B, También desajustado cronológicamente se divide en “unidades”, que narran momentos cruciales de los tiempos de “Pedro Páramo”, como su niñez y la muerte de su hijo ilegítimo, pero reconocido: “Miguel Páramo”.

Para Boixo, si uno se detiene a estudiar de forma literal cómo está escrita, y trasmina “la frontera entre la vida y la muerte” se encuentra que con que lo menos relevante es enfrentarse a «que el lector se encuentre con «personajes muertos que actúan como si estuvieran vivos —desde la época clásica la literatura ha recreado el mundo de la muerte—, sino que lo que le inquieta es la dificultad para situar a los personajes a un lado u otro de la frontera”, la cual, a decir del investigador, hace al lector identificarse con la desesperación de “Juan Preciado” al no saber quién está vivo y quién está muerto.

En el artículo del El Sol, firmado por Kevin Aragón, se recuerda una entrevista grabada en 1977 para el programa de la televisión española “A fondo”, donde Rulfo era cuestionado sobre su obra maestra. El entrevistador afirmó que la obra del jalisciense era de una ambiciosa complejidad narrativa al grado que se podría calificar como “casi un planteamiento maquiavélico”.

A esto, refiere Aragón, Rulfo contestó sin dudar: “Sí. Está roto el tiempo y el espacio. Y es que se trabajó con muertos”. Entonces el autor hizo una pausa para luego dibujar una sonrisa orgullosa: “Eso facilitó el no poderlos ubicar en ningún momento sino poderles dar esos traslados: hacerlos desaparecer en el momento preciso y hacerlos aparecer después”.

«Al lector le inquieta la dificultad para situar a los personajes a un lado u otro de la frontera entre la vida y la muerte.”

En 2017, el cineasta mexicano Juan Carlos Rulfo, hijo del escritor, dirigió la la serie documental Cien años con Juan Rulfo, coproducida por La Media Luna Producciones y el Instituto Mexicano de Cinematografía, con guion de Marina Stavenhagen.

En el segundo capítulo, titulado «Pedro Páramo, el oficio de escribir», el director se dedica a buscar todas las interpretaciones que se le han dado a la novela Pedro Páramo, y lo que representó su publicación en la cultura de este país, a principios de los años 50 del siglo pasado, cuando México salía de la Guerra Cristera y recibía un impulso modernizador.

Más tarde, la serie fue difundida completa por el canal de televisión de la Universidad Nacional Autónoma de México, UNAM TV.

  • Escritor, guionista y fotógrafo mexicano, Juan Rulfo nació en Apulco, Jalisco, 16 de mayo de 1917 – Ciudad de México, 7 de enero de 1986. Es reconocido mundialmente como uno de los autores latinoamericanos más importantes del siglo XX.

Fuentes: El Sol de México, UNAM TV

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